CHRISTOPHER RICHMOND «ESPELUZNANTE ACCIÓN A DISTANCIA». Comisariado por Vista Oral para Koob Gallery


El proyecto se presentará en Bombon Projects del 27 de enero al 20 de febrero, 2021

*Presentación online del proyecto con el artista 28 de enero a las 19h. Para participar inscríbete aquí.

La pieza de Christopher Richmond para Koob Gallery puede pillar por sorpresa a aquellos familiarizados con su trabajo, principalmente desarrollado a través de películas y fotografías con algunos coqueteos puntuales con el ámbito del dibujo. Podemos decir que su interés se centra en la investigación en torno a la naturaleza de la imagen en sus múltiples dimensiones y en torno a la función del arte, y que Richmond tiene cierta aversión, más o menos consciente, al objeto y a mancharse las manos trabajando con materiales. Junto a su nombre aparecen con frecuencia las palabras “profundo dominio del lenguaje cinematográfico”, y al revisar el corpus de su obra uno identifica una manera muy personal de realizar películas que se sitúan en el terreno de lo experimental, pero con un nivel de producción sofisticado y un conocimiento del uso de los medios del cine más mainstream hollywoodiense, siendo capaz de tensionar y cuestionar sus convenciones. Películas que son constructos entre la ciencia-ficción y el surrealismo, creaciones de mundos entre la fascinación y el absurdo, de multiversos llenos de criaturas, marionetas y animales disecados, pero también de personajes elocuentes, ilustrados, que sueltan peroratas filosóficas en un intento de exploración de la condición humana.

Estos viajes aparentan tener una narrativa, pero en su condición de oníricos se presentan inconexos y producen sensaciones de desorientación, requiriendo de un espectador activo y dispuesto a tejer significados. No es casual que el artista conciba películas en tres canales, que no video-instalaciones, creando una explícita ruptura en su continuidad. En su trabajo con los actores, en cada gesto, en el lenguaje no verbal y en los objetos que forman parte de los decorados, hay una decisión estética consciente y muy trabajada propia de quien está obsesionado por los detalles. Y es ahí, en esos elementos que parecen anecdóticos y que corren el peligro de pasar desapercibidos, pero que en su conjunto son los que dan identidad a su obra, de donde surge la obra que aquí se presenta.

Estamos ante un archivo afectivo de objetos ausentes, un archivo de objetos que el artista colecciona, rescata y almacena en cajas, en su estudio, la mayoría de los cuales han formado parte de sus películas o de sus sesiones fotográficas, bien porque han sido parte del decorado o del atrezzo de sus personajes, bien porque han orbitado en su esfera de lo cotidiano, donde han generado un impacto y están cargados de valor afectivo o evocativo. ¿Es el miedo a olvidar y la fiebre de archivo lo que lleva al artista a conservar metódicamente estos objetos que sabe que no volverá a utilizar? ¿Qué hay detrás de este trabajo inútil, de esta ocupación de tiempo y espacio? ¿Y cómo decide qué objetos son conservados y cuáles descartados? Intuimos, conociendo al artista, que rara vez interviene el azar en la selección y que si están ahí es porque él quiere que estén ahí, suspendidos en el tiempo y salvados de desaparecer en el espacio profano y protegidos en tanto que significativos en ese espacio sagrado, que diría Boris Groys.

Adentrarse en la Koob Gallery de la mano de Christopher es como entrar en una vitrina de un museo natural, es como un viaje en el tiempo, como colarse en una caja del archivo del disparatado y maravilloso Museum of Jurassic Technology, para observar la ausencia de una colección inquietante de objetos en una exploración de lo desconocido a través de lo cotidiano. Ausencia, porque los objetos no están ahí, los objetos siguen a salvo en sus cajas en su estudio de Lincoln Heights en Los Angeles. La pieza funciona como una fotografía, como recuerdo de una ausencia, como ese punctum que Barthes establecía como un sútil más-allá-del-campo; y es al mismo tiempo un jeroglífico, un ejercicio de iconografía del lenguaje. De nuevo volvemos a su interés por la naturaleza de la imagen. Pero es al mismo tiempo una fisicidad, una obra para ser tocada y experimentada a través de los sentidos, generando una relación íntima con el espectador en un espacio ordinario y familiar, alejado de las convenciones del cubo blanco y de sus normas de uso y disfrute. Lo que, en palabras del propio Christopher, es “el equivalente en Zoom de una escultura”, un simulacro de interacción con algo que no es el objeto, una práctica escalofriantemente contemporánea. 

La selección de objetos ausentes tiene un carácter autobiográfico, es al mismo tiempo una cronología de los diez últimos años de trabajo y un retrato personal. Los pelos se nos pusieron de punta cuando nos explicó que su primera incursión en el coleccionismo, y probablemente su primera obra de arte, la llevó a cabo de niño: guardando en una caja metálica los cepillos de dientes usados que los miembros de su familia descartaban. También desde su tierna infancia ha ido coleccionando minerales, y en esta selección ausente decidió poner su amatista, que aparece junto a los huesos de la mandíbula de un coyote (el animal mágico del artista), unos huesos de un murciélago, el palo que un actor de una de sus películas pulió durante el rodaje, un clavo, una bujía, una caja de cerillas, una pila con velcro adherido, una bombilla, una dentadura postiza…,  generando una curiosa enumeración de reliquias, de objetos de valor subjetivo y afectivo, que no obedece a utilitarismo o moda alguna, de escaso valor económico, y que probablemente es el reflejo más o menos consciente de ciertos aspectos de una personalidad y de una manera de ver el mundo.

1 “Espeluznante acción a distancia” es una expresión acuñada por Einstein, conocida también como “entrelazamiento cuántico”, describe una extraña y aún no bien comprendida relación que se genera entre dos partículas, de forma que cualquier cambio que sufra la partícula A es inmediatamente «conocido» por la partícula B, sin importar la distancia que las separe.